lunes, mayo 16, 2005

España como agonía

Agonía, la palabra castellana, tiene que ver con la griega agón, que significa lucha. Y así, la agonía de un cuerpo sería la lucha final en que éste, el cuerpo enfermo o moribundo, pugna por mantener todavía el pálpito.

Aquellos que practiquen ciertas formas extremas de españolismo trágico (muchos conservadores españoles, entre ellos Rajoy, pero, sobre todo, y entre los más mediáticos, los sufrientes Jiménez Losantos, César Vidal, Pío Moa, etc.), deben de estar pasándolas canutas estos días. A su España la deben de estar contemplando en una puritita agonía: el Gobierno central se aviene, según ellos, a negociar el futuro de la Patria nada menos que con una banda criminal; Cataluña reclama (temen los españolistas agónicos) poco menos que su desgajo del resto de la Nación; en el País Vasco no se ponen de acuerdo ni para elegir Presidente del Parlamento autonómico; Galicia está a las puertas de caer bajo el yugo de la izquierdona susodetaurina; las luchas intestinas entre la gallarda Esperanza y el esperanzador Gallardón hacen peligrar la mayoría totalitaria de que goza el PP en Madrid; el Presidente autonómico de Canarias (de Coalición Canaria) manda a su casa a los tres consejeros de su Gobierno que pertenecían al PP... en fin, que está España en un puro ay, según la ven sus más caros vindicadores, al borde mismo del abismo de la Historia, a lo que se ve.

Y es que España como agonía vende. Y da votos. Y es un cuento que cala bien entre cierta ciudadanía. Pero es un excelente (y por ello, peligrosísimo) combustible social, y de las consecuencias de su uso deberemos estar muy al tanto.

2 Comments:

At 12:10 p. m., Blogger Roberto Iza Valdes said...

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At 8:26 a. m., Blogger Roberto Iza said...

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