viernes, abril 22, 2005

Un mal día

Ayer fue un mal día para la jerarquía católica española: se aprobó la ley que permite a todo el mundo casarse, siempre que ambos contrayentes (sean del sexo que sean) consientan y se respete lo que al respecto dicta la Constitución. Temen, pues, los jerarcas católicos hispanos que ahora sus curas mariquitas quieran casarse.